<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>KERYGMA DIGITAL &#187; aguas</title>
	<atom:link href="http://www.kerygmadigital.net/tag/aguas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.kerygmadigital.net</link>
	<description>¡Evangelizar el Continente Digital!</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Dec 2021 13:18:46 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=3.9.39</generator>
	<item>
		<title>¡Ánimo!, que soy yo; no temáis</title>
		<link>http://www.kerygmadigital.net/evangelio/animo-que-soy-yo-no-temais-3/</link>
		<comments>http://www.kerygmadigital.net/evangelio/animo-que-soy-yo-no-temais-3/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 Aug 2017 12:57:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[aguas]]></category>
		<category><![CDATA[Barca]]></category>
		<category><![CDATA[caminar]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[discípulos]]></category>
		<category><![CDATA[Fe]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Kerygma]]></category>
		<category><![CDATA[mar]]></category>
		<category><![CDATA[monte]]></category>
		<category><![CDATA[orar]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro]]></category>
		<category><![CDATA[vientos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.kerygmadigital.net/?p=1448</guid>
		<description><![CDATA[No mires la violencia del viento. Pedro, impetuoso como siempre, pide al Señor que le conceda ir donde Él estaba. ¿Donde está Jesús? Caminando sobre las aguas; es decir, victorioso sobre la muerte. No mires el agua, el viento, tus sufrimientos, tus dolores, en fin, todos aquellos aspectos de tu vida que consideras oscuros. Mira [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>No mires la violencia del viento. Pedro, impetuoso como siempre, pide al Señor que le conceda ir donde Él estaba. ¿Donde está Jesús? Caminando sobre las aguas; es decir, victorioso sobre la muerte.</p>
<p>No mires el agua, el viento, tus sufrimientos, tus dolores, en fin, todos aquellos aspectos de tu vida que consideras oscuros. Mira más bien a Jesús. Pon tu mirada en Él. ¡Ten Fe! ¿Qué cosa es tener Fe? Tener la seguridad puesta en Dios y saber, que los vientos fuertes de la vida, Dios lo permite para nuestro bien, para que podamos descubrí que en Jesús todo podemos lograrlo.&nbsp;</p>
<p>¡Ánimo! No temas a nada ni nadie. El Señor está con nosotros y nos salva.</p>
<p>Leer:</p>
<p>Texto del Evangelio (Mt 14,22-36): En aquellos días, cuando la gente hubo comido, Jesús obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de Él a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente. Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí.<br />
La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. Y a la cuarta vigilia de la noche vino Él hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habló Jesús diciendo: «¡Ánimo!, que soy yo; no temáis». Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde tú sobre las aguas». «¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús. Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!». Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». Subieron a la barca y amainó el viento. Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios».<br />
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le presentaron todos los enfermos. Le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron salvados.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.kerygmadigital.net/evangelio/animo-que-soy-yo-no-temais-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
