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Los cristianos tenemos lo más grande que un ser humano puede experimentar: a Cristo. El tiempo de cuaresma es, precisamente, un tiempo para preparar la celebración más grande de todos los tiempos. La resurrección fue la gran señal para todos los hombres y mujeres de todos los tiempos donde se puede experimentar la victoria sobre la muerte.

No busquemos más cosas. No pidamos más señales. Pidamos a Dios que nos de el don de la Fe para reconocer en Cristo la vida que solo proviene de Dios. ¡Ánimo!

Leer.

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente, Jesús comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».

¿Por qué esta generación pide una señal?

Las diversas generaciones del pasado, incluyendo la presente, se caracterizan por la incredulidad. Si, así mismo. Los seres humanos vivimos dudando de todo. Pedimos a Dios señales que demuestren que existe. Por eso tantas solicitudes de milagros. Hacemos pactos con Dios a cambio de algún favor divino.

Jesús dice que no habrá para las generaciones o, mejor dicho, las personas que pidan señales con intención malvada. La señal es que Cristo ha muerto y resucitado por todos. Todo lo que sea otro tipo de señal, no viene de Dios.

Seamos humildes. Reconozcamos a Dios en todas las manifestaciones diarias de su amor. ¡Ánimo!

Leer:

Texto del Evangelio (Mc 8,11-13): En aquel tiempo, salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: «¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal». Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.

Pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás

Los avances científicos y tecnológicos han moldeado la mentalidad de los seres humanos en este tiempo. Los inteligentes de este mundo siempre piden evidencias o demostraciones de la existencia de lo que no pueden ver. Hay una “cultura” que rechaza automáticamente todo lo que debe creerse por fe. Los sistemas de creencias religiosas están en crisis.

Jesucristo no nos invita a una Fe ciega. De hecho, nos dice que nos da una señal para creer… la misma es la señal de Jonás. ¿En qué consiste? Bueno, que alguien estuvo tres días en el vientre de una ballena y salió vivo de ese trance.

Jesucristo sufrió, murió y resucitó por nosotros. La señal que nos salva de todo pecado y muerte es la de la resurrección. Esta señal consiste en que hoy podemos experimentar el amor de Dios y resucitar con Jesús para una nueva vida. ¿Te lo crees? Si es así, podrás experimentar la felicidad más grande que se pueda tener en este mundo. ¡Ánimo!

Leer:

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente alrededor de Jesús, Él comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».

Maestro, queremos ver una señal hecha por ti

Vivimos en un mundo donde la ciencia y tecnología nos han acostumbrado a no creer nada que no se pueda ver o tocar físicamente. El método científico ha sido interpretado como la única forma de conocer la realidad del universo, el mundo y de nosotros mismos. Es un “ver para creer” de Tomás llevado a la época actual.

También en la generación de Jesús existía una especie de ambiente similiar. Sus detractores le pedían señales. En parte porque todo Israel estaba en una ambiente de espera. Había una expectativa general de que en cualquier momento llegaría el mesías para liberar a su pueblo. Pero también ese requerimiento de señales era malintencionado. Era una forma de desautorizar al maestro.

¿Cómo se cumple esa palabra en nosotros hoy? Pues somos invitados por Dios a creer en Jesús. Se nos invita a la acogida sincera y profunda de Cristo como nuestro Señor y Maestro. Sabiendo que él nos ha dado gratis la victoria sobre la muerte. Su muerte y resurrección es la gran señal de la cual podemos participar. ¡Ánimo! Dios nos ama y quiere que seamos parte de su victoria sobre las muertes y sufrimientos de cada día.

Leer:

Texto del Evangelio (Mt 12,38-42): En aquel tiempo, le interpelaron algunos escribas y fariseos: «Maestro, queremos ver una señal hecha por ti». Mas Él les respondió: «¡Generación malvada y adúltera! Una señal pide, y no se le dará otra señal que la señal del profeta Jonás. Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón».

La señal de Jonás

Jonás es una figura bíblica que hace referencia a Jesucristo. Fue enviado a dar una palabra de parte de Dios y se resistió a hacerlo. Una gran pez de lo tragó y duró tres días en el vientre de aquel animal.

Jesús, que estuvo tres días en el trance de la pasión, salió de lo profundo del infierno y con su victoria sobre la muerte, nos introduce a todos en el misterio de la pascua. ¡Esa es la señal que Dios nos regala en Jesucristo! ¡La resurrección de nuestro Señor! ¡Su victoria sobre todas nuestras muertes!

La cuaresma es un tiempo para dar muerte a nuestro ser viejo con todas sus pasiones y así poder resurgir de las aguas bautismales con una nueva naturaleza. ¡Alégrate! ¡Ten Fe! Dios te ama y nunc te dejará solo. Te da la señal de Jonás. Bendiciones.

Leer:

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente, Jesús comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».

¿Por qué esta generación pide una señal?

Es propio de la naturaleza humana pedir demostración o pruebas de las cosas. Por ejemplo, si alguien dice quererte, lo normal es que le pidamos que lo demuestre con hechos. El tema es que a veces, las señales son evidentes, pero por alguna razón no las vemos o no las interpretamos como deben entenderse.

Algunas personas en tiempos de Jesús no entendían las señales que hacia el Señor. ¿Qué les impedía ver lo enviente? Que estaban en sus propios esquemas. Miraban a Jesús como una persona extraña que hacía cosas fuera de toda lógica. No estaban abiertos a la voluntad de Dios.

A nosotros nos puede pasar lo mismo. Pedimos al Señor que nos haga milagros que no están en el plan de Dios. Queremos que Él se someta a nuestros esquemas y formas de entender la vida. Somos ciegos y no vemos las cosas evidentes. No nos damos cuenta que la verdadera señal que Jesús dará en la victoria sobre nuestras muertes a través de su muerte en la cruz y su resurrección gloriosa. Este es el gran milagro, la gran señal que Jesús hará en nuestras vidas: que participemos de su resurrección. ¡Ánimo!

Leer:

Texto del Evangelio (Mc 8,11-13): En aquel tiempo, salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: «¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal». Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.

Una señal pide, y no se le dará otra señal que la señal del profeta Jonás

El evangelio muestra a Jesús en algunas ocasiones con un lenguaje duro. A los escribas y fariseos les daba respuestas fuertes que señalaban sus actitudes perversas y malintencionadas. ¿También nosotros podemos caer en los mismos engaños que estos señores de los tiempos de Jesús?

En nuestro diario vivir, nos acercamos a la religión o a Dios buscando señales prodigiosas. En algunas ocasiones esperamos que Dios se manifieste con potencia o solucione nuestros problemitas: nos cambie el temperamento de nuestra pareja, nos cura algún ser querido, nos cambie el jefe o que provea mayores recursos económicos. En fin, estamos siempre pidiendo a Dios que los cambie la historia. ¿Cuál es la respuesta de nuestro Señor? La señal de Jonás.

Jonás fue alguien que anunció la conversión a Nínive, ciudad pagana de la antigüedad. Al principio huyó y fue tragado por una ballena pero al tercer día fue salvado de esta situación. Esto es imagen de la resurrección de Cristo que murió y resucitó al tercer día.

Esto quiere decir que más que cambiar la historia el Señor quiere que podamos experimentar que de la muerte el saca la vida. Ese acontecimiento que no quieres aceptar, lejos de matarte te salva. Dios de la oscuridad hace la luz, de la muestre lleva a la vida. ¡Ánimo! La señal de Cristo es que puedes vivir RESUCITADO con Él. Ciertamente puedes experimentarlo si pides hoy que se haga realidad en tu vida. Dios te ama y te resucita.

Leer:

Texto del Evangelio (Mt 12,38-42): En aquel tiempo, le interpelaron algunos escribas y fariseos: «Maestro, queremos ver una señal hecha por ti». Mas Él les respondió: «¡Generación malvada y adúltera! Una señal pide, y no se le dará otra señal que la señal del profeta Jonás. Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón».

La señal de Jonás

¿Te gustaría ver una señal física de la existencia de Dios? ¿Te encantaría que se obrará algún milagro en tu presencia para fortalecer tu Fe? ¿Te haría feliz ver alguna señal concreta donde lo invisible se hiciera visible?

En todos los tiempos los seres humanos han pedido y buscado prueba de la existencia de Dios y su influencia en nuestras vidas. Te digo que esta señal ya se manifestó y la misma ha sido que Jesús, hijo de Dios, ha venido a la tierra y nos ha salvado de todos nuestros pecados y dolencias.

La señal de Jonás es que Cristo ha muerto y resucitado por ti y por mi. Pídele a Dios que te permita creer y participe de esta manifestación gloriosa de Dios. Cristo te ama y te hace partícipe del amor de Dios. ¡Ánimo!

Leer:

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente, Jesús comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».

¿Por qué esta generación pide una señal?

Estamos siempre buscando pruebas físicas de realidades espirituales. Los seres humanos de este tiempo requieren de evidencias concretas. La ciencia nos ha acostumbrado a pensar que lo que no se puede ver o tocar no es cierto. 

Hace dos mil años, a Jesús también le piden señales del cielo. El Señor no entra en esta dinámica estrecha y limitada. Invita a todos a “pasar a la otra orilla”. Debemos cambiar de “chip” como se dice modernamente. La señal de Jesús es su victoria sobre la muerte. Su señal es hacernos felices mediante la experiencia de amor de Dios en nuestra vidas. 

¿Qué señal pides hoy? Solo espera la que viene del cielo, la que viene de Dios, es el mismo Jesús que muestra el amor del Padre.

Leer:

Texto del Evangelio (Mc 8,11-13): En aquel tiempo, salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: «¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal». Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.

No se le dará otra señal que la señal de Jonás

Insisto, pedimos señales a Dios y solo hay una importante. Le pedimos a Dios que nos cambie la historia. Que cambie mi familia, que cambie mi trabajo, que cambie mi universidad. Estamos orando y nuestra oración pretende que Dios haga nuestra voluntad. ¿Qué nos ofrece Dios?

Una señal poderosa. La única que cambia vidas. Esta es la de Jesús, levantado en la cruz, dando su vida por todos nosotros. La señal es la resurrección de Cristo. Eso es lo que debemos pedir y esperar. Esa es la señal que lo cambia todo para bien. La señal de victoria sobre nuestras muertes. 

Leer:

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente alrededor de Jesús, Él comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».